Para Alix Aké Kob, Especialista en Tratamiento Térmico en TenarisTamsa, cinco años en la compañía ya se sienten como un recorrido a través de procesos, plantas y perspectivas. Su historia es un recordatorio de que, incluso al inicio de una carrera profesional, la industria del acero puede abrir puertas al aprendizaje global, la rotación entre operaciones y la oportunidad de liderar.
Nacida y criada en la Ciudad de México, Alix estudió Ingeniería Metalúrgica y de Materiales en el Instituto Politécnico Nacional. Desde muy temprano, el tratamiento térmico fue el tema que más llamó su atención. “Era la materia que más disfrutaba en la universidad”, recuerda. Ese interés inicial terminaría marcando cada paso de su trayectoria profesional.
Antes de unirse a Tenaris, pasó seis meses en Estocolmo gracias a una beca para estudiar desarrollo sostenible de materiales en el KTH Royal Institute of Technology. Esa experiencia, comenta, amplió su comprensión sobre lo que realmente significa la innovación. “Antes pensaba que innovar era inventar una máquina nueva. En Suecia aprendí que la innovación puede comenzar con una idea, con hacer un proceso de manera diferente o con tomar una decisión distinta”. También descubrió el concepto de economía circular, un enfoque que sigue aplicando hoy al analizar su propio proceso.
Alix se incorporó a Tenaris en 2020 como practicante en Operaciones de Tratamiento Térmico, pero debido a la pandemia, su primera experiencia fue casi completamente remota. En 2022 ingresó al Global Trainee Program y se mudó a Veracruz, esta vez como parte del equipo de Tecnología de Tratamiento Térmico. “Esa asignación me permitió ver el proceso en persona, en tiempo real, y comprenderlo verdaderamente”, afirma.
Una rotación al equipo de tecnología del laminador marcó uno de los momentos más decisivos de su carrera. “La primera vez que vi operar el laminador y la primera vez que vi perforar un tubo fueron de las experiencias más impresionantes de mi vida”, recuerda. “Por la escala y la complejidad de todo el proceso”. Esa rotación también transformó su visión del negocio. “En el laminador comprendí cómo cada proceso dentro de la planta tiene un fuerte impacto en la operación en su conjunto”.
Cuando regresó al área de tratamiento térmico en 2025, primero como Analista Senior y posteriormente como Especialista, volvió con una perspectiva mucho más amplia. “Sentí que regresaba al lugar donde había comenzado, pero claramente ya no era la misma persona”.
Hoy, Alix coordina a Jefes de Turno y Técnicos, y pasa gran parte de su tiempo en planta. Sus prioridades son claras. “Asegurarme de que todas las personas regresen con sus familias en las mismas condiciones en que llegaron al trabajo”, señala. La Calidad y las entregas a tiempo están a la par de la Seguridad, respaldadas por decisiones diarias, Rutinas de Comunicación y una alineación constante con los equipos de tecnología y cadena de suministro.
Entre las experiencias que más la han marcado menciona la Hot Rolling School, una capacitación de TenarisUniversity que la llevó hasta la planta de Tenaris en Dalmine, Italia, donde se formó junto a colegas que iban desde practicantes con seis meses en la compañía hasta operadores con 25 años de experiencia. “Fue una forma muy poderosa de compartir conocimiento”.
De cara al futuro, Alix tiene claro dónde está su pasión. “Disfruto mucho los procesos en caliente, tanto la laminación como el tratamiento térmico”, comenta. Se visualiza liderando un proceso industrial en los próximos años y está abierta a una asignación internacional. “Tengo un espíritu aventurero y realmente disfruto trabajar con personas nuevas”.
Su consejo para otros jóvenes profesionales refleja la manera en que ella misma ha construido su camino: “No pierdan la capacidad de asombrarse. Trabajamos con procesos fascinantes y, a veces, nos acostumbramos a ver un tubo saliendo del laminador a 900 °C como si fuera algo normal. Siempre regreso mentalmente a la primera vez que lo vi, porque eso es lo que mantiene viva la pasión”. A esto añade la curiosidad, su mejor herramienta para resolver problemas, y la resiliencia. “Hay cosas que puedes cambiar con el tiempo y otras a las que simplemente debes adaptarte”.
Asombro, curiosidad y capacidad de adaptación: las tres cualidades que han hecho que sus primeros cinco años en Tenaris se sientan como mucho más que un comienzo